Madrid, España

Unos sueñan con Atenas, otros con NY y muchos otros con París. Yo soñé toda mi vida con ella y por fin, luego de casi 10 horas de viaje, la tenía frente a mi: MADRID. (Si se perdieron el inicio del viaje recorriendo Madrid, lo pueden leer aquí).

Madrid

No les puedo explicar la ansiedad y la felicidad que sentí cuando por fin el avión aterrizó. Se me olvidó que no había dormido, que tenía toda mi vida en un par de maletas, que había dejado atrás mi pais, mi familia, mi ciudad. En ese momento fue como si me hubieran inyectado una dosis de adrenalina.

No hubo cansancio, no hubo dolor de espalda, no hubo jetlag que me bajara de la nube: estaba donde siempre había querido estar.

Por fortuna, el asunto de inmigración no fue complicado: «pasaporte, -¿a qué viene a la Unión Europea?» -A vivir. -Siga». No me puedo quejar. Pensé que, como colombiana y como me había pasado antes, todo iba a ser un desastre pero no. Punto para los españoles.

Madrid
Gran vía, Madrid

El resto fue breve: recogí mis maletas, me encontré con el amor y al hostal… A DORMIR. Si piensan otra cosa, no.

La adrenalina no me iba a durar toda la vida.

Camino al aeropuerto, mi cuerpo se acordó que llevaba día y pico sin dormir… y morí. Llegué al hostal, tiré las maletas y caí absolutamente profunda. Con decirles que cuando me desperté casi a media noche, tuve que esperar unos minutos para entender en realidad dónde estaba.

Despertarme casi a media noche no fue impedimento para salir: andaba yo como una loca recorriendo Madrid (aunque a esa hora, con hambre, solo estaba abierto McDonalds). Después de todo, en mi cabeza eran más o menos las 7 de la noche.

La primera parada: El Palacio del Real. No les miento si les digo que parecía bajada del monte con espejo.

Palacio Real de Madrid
Palacio Real de Madrid

Es la hora que no he logrado descifrar si en realidad es tan espectacular, o es que yo a Madrid la veo con ojos de amor, pero yo lo vi absolutamente divino. Y a media noche, con el amor… todavía más.

No hay que conocerme mucho para saber el primer lugar que fui a recorrer mi primera mañana en Madrid: si señores, el estadio Santiago Bernabéu. El templo de mi adorado Real Madrid. Podría dedicarme a escribir días enteros sobre lo que sentí cuando lo vi frente a mi.

Sin duda alguna, eso sí que fue amor a primera vista.

Recorriendo Madrid
Estadio Santiago Bernabéu, Madrid

Después de medio día y 2500 fotos, había llegado la hora de seguir recorriendo Madrid. Y si. Adivinaron muy bien. No me iba a ir del estadio más lindo del mundo sin mi camiseta del Real Madrid.

Y como fue tan poco el tiempo que tuve para terminar de enamorarme de Madrid, tuve que escoger qué sitios visitar y qué sitios dejar pendientes para volver.

Terminamos el día recorriendo La Plaza Mayor: un espectáculo de sitio que data del siglo XVI, y que cuenta buena parte de la historia de Madrid.

Plaza Mayor, Madrid

En ese punto, ya estaba más que perdidamente enamorada de Madrid. De sus calles, de su historia, de sus edificios, de sus fachadas, y de su gente.

Aquí los dejo, para que me dejen sus comentarios de este primer pedacito de mi travesía express recorriendo Madrid.

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2 comentarios

  1. Me encanta!!! Leo y te escucho. Ojalá vuelvas pronto a Madrid 💚

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