Escoger una ciudad a la hora de empacar maletas y empezar de nuevo es un punto esencial para garantizar un buen proceso de integración. Daniela, una diseñadora colombiana de 24 años, nos cuenta sobre su vida, su proceso y su experiencia en Estrasburgo, una ciudad estudiantil.

«Soy diseñadora, me encanta ilustrar, diseñar y coser. A mis 18 años vine como Au Pair a Francia, más exactamente a Estrasburgo. Este es un programa muy conocido en los países europeos:

se trata de una persona que se va al extranjero donde una familia anfitriona, que le provee alojamiento y comida a cambio de algunas tareas: cuidar de los niños y una que otra tarea básica del hogar.

Fui Au Pair durante 16 meses, después hice una licencia de diseño en general (de interiores, de objeto, gráfico y multimedia, opción diseño textil). Durante mis estudios, conocí a mi novio. Es argentino de nacionalidad italiana, y gracias a él, después de mis estudios, firmamos el PACS (Pacto Civil de Solidaridad): una especie de concubinato que te permite tener acceso a una visa por ser conjugue de una persona con nacionalidad de un miembro de la Unión Europea.

Esta visa, entre otras cosas, te permite trabajar sin restricciones.

Estrasburgo: una ciudad estudiantil
Estrasburgo, Francia

Actualmente trabajo en una escuela ayudando a la hora del almuerzo y en paralelo estoy trabajando en mi marca personal «Danny Suaty», donde comparto consejos de moda, mis outfits, mis ilustraciones.

Además, estoy creando un blog donde compartiré más de mis experiencias personales. La idea es ayudar a otras mujeres a encontrarse con ellas mismas, así como yo aprendí durante todo este viaje a aceptarme a mi misma. (Me pueden seguir en Instagram, Facebook o visitar mi página web)

¿Por qué Estrasburgo? – Pues la verdad es que la oportunidad llegó sola. Yo nunca pensé en venir a Francia. La familia que me acogió me contactó por unos amigos, y así fue cómo llegué aquí.

Lo que más me gustó es que es una ciudad más pequeña con respecto a Bogotá pero que tiene mucha cultura, museos, salas de cine, teatro, cafés para aprender otros idiomas, bares, discotecas, en fin. De todo un poco.

Y como Estrasburgo es una ciudad estudiantil, conoces gente de todo el mundo.

Además como estamos en la frontera con Alemania, tienes la ventaja de poder cruzar la frontera para hacer las compras allá y sale más económico.

Yo recomiendo Estrasburgo para alguien que viene por primera vez a Francia porqué al haber tantos estudiantes internacionales no te sientes solo, conoces otras culturas, haces amigos y tienes muchas ayudas.

¿Cómo fue tu proceso de inmigración? – Fue complejo. Era la primera vez que salia del país.

Además, la primera vez que fui a la embajada me negaron la visa porque respondía lo primero que se me ocurría a las preguntas de la entrevista.

Después para renovar los papeles era cuestión de reunir todos los documentos y demostrar que tienes las finanzas para sostenerte en Francia así que para renovar me pareció más fácil.

¿Con qué nivel de francés llegaste? – A2. Había hecho un curso en la Alianza Francesa antes de viajar, así que tenía un nivel muy básico.

¿Cuánto tiempo te demoraste en conseguir tu primer trabajo y en qué fue? – Mi primer trabajo se puede decir que fue el de AuPair, así que ya venía con trabajo. Una vez que dejé de ser Au Pair, encontré trabajo haciendo el aseo en casa de una amiga. Y así fui encontrando poco a poco otros trabajos, como en una agencia para cuidar niños.

Estrasburgo: una ciudad estudiantil

¿Desde tu experiencia, qué recomendaciones le darías a alguien que quiere irse a vivir a Francia? – Que se informe sobre la ciudad donde va a vivir. Además, que pida referencias de la familia si viene como Au pair, y que contacte otras Au Pair por los grupos de Facebook antes de viajar, porqué conocí muchos casos de chicas que tenían problemas con las familias.

¿Qué cambió en cuanto a la percepción que tenías de Francia antes y después de emigrar? – De Francia antes pensaba que todas las personas eran super educadas, que no iba a haber violencia o peligro. Una vez en Francia, cuando la familia me fue a buscar, recuerdo que cuando nos íbamos a subir en el auto uno de los niños le dijo al padre que tenía pipi, y el papá lo mando a orinar en la parte de atrás del auto en pleno parqueadero.

Estrasburgo, Francia

Después con el tiempo me di cuenta que hay de todo: hay gente que es super educada o que se arregla muy bien y otros que no tanto, pero creo que eso pasa en todo el mundo. También que hay barrios que te aconsejaban que no fueras solo, que las bicicletas también se las roban o se llevaban las llantas.

Sin embargo cuando salía de alguna fiesta tipo 1 am o 2 am me iba caminando hasta mi lugar de residencia y nunca me sucedió nada malo.

También el cambio de una capital (Bogotá) una ciudad mas pequeña fue muy grande: podía pasear por la ciudad en bicicleta o caminando.

El sistema de transporte es más organizado, los estudiantes tienen muchas ventajas, desde el costo de la educación hasta descuentos en los abonos de transporte, en cine, en espectáculos y museos, entre otros beneficios.

Por último, si pudieras devolver el tiempo habiendo vivido lo que ya viviste, ¿volverías a emigrar? – La verdad es que si.

Hace 6 años que vivo en Francia y he podido viajar, vivir por mis propios medios a pesar de no trabajar mucho, además de conocer muchas personas, entre esas a mi novio.

A mis 24 años he logrado hacer muchas cosas por mi misma que no hubiese logrado en Colombia, por aquello de la economía, los costos, la educación, etc.»

Así que ya sabes: si tu futuro está en Francia, Estrasburgo puede ser la opción perfecta para que te adaptes a la cultura francesa, a su ambiente y a su gente.

No olvides pasar por la sección «Historias de Migrantes» para leer todas las historias que nos han contado desde varios rincones del mundo.

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